Historia

Después de la primera misa del 11 de octubre de 1931, en el 914 de Estrada, el Padre Matías Kraus compró el terreno con una precaria casa en la esquina de Estrada y Picheuta (hoy San José de Calasanz). La entrada a la casa era por Estrada 823. El predio que formaba la esquina (donde hoy está construido el Templo) sirvió para cancha, utilizada por todos los niños y actividades de los scouts de aquella época. La catequesis ya funcionaba y próximos a la fecha de las primeras Comuniones, deseaban que estuviese semiterminado el pequeño Templo, pero al no ser posible trasladaron al 6 de enero de 1932 el tan ansiado acontecimiento.

En ese año ya se establece oficialmente la Congregación de la Doctrina Cristina. Ya venía funcionando la Conferencia Vicentina con sus grupos de señoras, hombres y taller para confección de ropa atendido por señoritas. Tengamos en cuenta que nuestra parroquia nace a raíz del pedido al Arzobispado de un grupo de laicos vicentinos, quienes vivían o trabajaban voluntariamente en este barrio.

Llega el Padre Florian Müller, quien será de gran ayuda para el Padre Matías y muy recordado y amado por los jóvenes. Se establece oficialmente el Apostolado de la Oración de señoras y hombres. Se fundan las 4 ramas de la Acción Católica con sus secciones preparatorias. Ya está construido el primer Templo donde la entrada está franqueada por un gran portón de hierro. Desde allí hasta el acceso del Templo queda un amplio patio para uso de los niños y en lo que oficiaría de atrio se instaló una pequeña santería que llamarían “ambulante”. Contaba con una mesita, dos sillitas y una caja, ésta atendida por una de la hermanas de la Flia. Bartoli (3 mujeres y un varón, todos adultos), Juanita, muy pequeña de contextura, pero inmensamente grande en su entrega.

Debemos recordar la situación de don José Volpe, el hombre para todo servicio y que, a medida que crecían, lo acompañaban sus hijos. En el año 1934, Buenos Aires fue la sede del Congreso Eucarístico Internacional. Fue enviado como representante papal el cardenal Eugenio Pacelli, quien más tarde sería el Papa Pío XII.

Uno de los principales actos fue las primeras Comuniones de los niños que tendría lugar en la plaza donde se emplaza el Monumento a los Españoles. Pero ¿cómo llevar a los niños? En Av. Asamblea, vereda par, entre Picheuta y Cachimayo, se encontraba el local de venta de vinos de la Bodega “La Superiora”; ellos cedieron un camión y allá fueron: curas, catequistas y chicos, a Palermo. Recordamos las procesiones por la calle con la imagen de nuestra Patrona, ésta se colocaba rodeada de flores en el techo del taxi de don Manuel García, que orgulloso lo conducía.

Hasta el Concilio Vaticano II las Misas se celebraban por la mañana. Por la tarde se rezaba el Rosario y los Primeros domingos después del rezo del Rosario asistíamos a la procesión por el interior del Templo, donde se llevaba la Custodia con el Santísimo Sacramento bajo el Palio. Éste era llevado por los hombres del Apostolado, acompañado por cuatro farolas.

De la misma forma se procedía para la fiesta de Corpus Christi. El domingo siguiente a esa fiesta, cada parroquia en su zona, al igual que lo que habíamos vivido en la Plaza de Mayo, preparaba cuatro sitiales en distintas casas desde donde se impartía la bendición del Santísimo Sacramento, que bajo el palio recorría las calles del barrio.

Estamos llegando al año 1939 en que los Padres Palotinos compran la propiedad contigua por San José de Calasanz. Allí comenzó a funcionar la post escuela que ayudaba a los chicos del barrio con los deberes escolares, impartiéndoles además nociones de catecismo. Estaba atendido por la Sra. Josefina Cafferata de Bianco y Paulina Palma, a quien recordamos como primera catequista, siendo acompañada por María Teresa (Tera) Crinigan, Marcelina Deodat, Cristeta Ortiz y Sara Routh.

Llega desde Alemania el Padre Miguel Thies quien será de gran ayuda en la comunidad sacerdotal. Continuando con la catequesis los segundos domingos por la tarde, el sr Abelardo Oporto proyectaba películas de Carlitos Chaplin, el Gordo y el Flaco, entre otras… y esto, más la carrera de embolsados, la búsqueda del tesoro y tantas más, constituían las delicias de los chicos. Llegado el verano, durante las vacaciones se organizaba el paseo al balneario de Quilmes. Nos venían a buscar a sacerdotes, catequistas y algunas madres, dos o tres tranvías de la línea 22 que nos llevaban directamente. Aunque por lo peligroso del río, solamente nos dejaban mojar las “patitas”.

Con la adquisición de la propiedad ya mencionada, contamos con un hermoso patio con comodidad para los juegos. Se construyó la casa parroquial con dormitorios en planta alta, quedando las habitaciones de los Padres convertidas en despacho parroquial y sala de reuniones y hacia atrás, el comedor y cocina de los sacerdotes.

Después de haber sorteado grandes inconvenientes, con la ayuda de los católicos Alemanes y una excelente comisión pro Templo, comienza la construcción del actual Templo que se inaugurará en el año 1942. Durante estos años la comunidad parroquial trabaja activamente para recaudar fondos, organizando kermeses, festivales; éstos con “cuadros vivos” y representación de obras de teatro en el salón del cine “Asamblea”, donde se construyó el actual edificio del Banco Provincia y el de departamentos.

Dado que la construcción del templo, obviamente, comenzó por el subsuelo, muy pronto pudimos contar con un gran salón que en primer lugar se usó como Templo y después se adaptó como salón de actos con un importante escenario con bambalinas. Allí continuamos con los festivales, proyección de películas y años más tarde, el teatro de títeres a cargo de las jóvenes de la Acción Católica. El tablado utilizado fue obra del Sr. Sabino Ventura. Recordemos que los acontecimientos importantes: asambleas, fiestas patronales, etc. reunían a la comunidad en un salón.

La Parroquia sigue creciendo y los chicos también. Forman familias, algunas se mudan otros quedan y desde Alemania llegan sacerdotes que se integrarán a la comunidad sacerdotal y otros tendrán nuevos destinos. Padre Alfonso Weber, Santiago Pulger, Luis Lüticke, Bruno Heinrich, Otto Asman, Alfonso, Pedro, Juan Bohm, Conrado Mirke, Guillermo, Federico Haas, Guntario, Norberto Pohl, Juan, Clemente y los hermanos: Gerardo y Antonio (cocineros) y José que construyó los bancos del Templo.

Continuará…