Exaltación de la Santa Cruz

14 de septiembre.
 LA CRUZ NOS RECUERDA EL AMOR INFINITO DE JESÚS

Este día celebramos la veneración de las Santas Reliquias de la Cruz de Cristo en Jerusalén. Veneramos la cruz como símbolo de nuestra salvación.

Cuenta el historiador Eusebio de Cesarea, que el general Constantino, hijo de Santa Elena, al tener que presentar batalla contra el perseguidor Magencio, jefe de Roma, en el año 311, la noche anterior tuvo un sueño en el cual la cruz luminosa apreció en los aires y se oyó una voz que decía: “con este signo vencerás”: Mandó colocar una cruz en varias banderas de los batallones y exclamó:”confío en Cristo en quien cree mi madre Elena”. La victoria fue total y Constantino llegó a ser emperador y decretó la libertad de los cristianos que habían sido perseguidos durante tres siglos.

Escritores antiguos como Rufino, San Crisóstomo y San Ambrosio, cuentan que Santa Elena, en el año 320, pidió permiso a su hijo Constantino para ir a Jerusalén a buscar la cruz en la que murió Jesús. Después de muchas y muy profundas excavaciones encontraron tres cruces. Cuál de ellas sería la de Nuestro Señor? Para distinguirla trajeron a una mujer agonizante a la que hicieron tocar las cruces. Al tocar la tercera la enferma recuperó instantáneamente la salud. Luego llevaron esta Cruz en procesión por las calles de Jerusalén.

La emperatriz Santa Elena y su hijo Constantino hicieron construir en el sitio del descubrimiento la Basílica del Santo Sepulcro, donde se guardan las reliquias. Por muchos siglos se celebró en Jerusalén la fiesta del hallazgo de la Santa Cruz el día 3 de mayo.

En el año 614 el rey persa Cosroes II invadió y conquistó Jerusalén llevándose las reliquias de la Cruz. Las colocó bajo los pies de su trono en señal de desprecio hacia los cristianos. En el año 628 fueron recuperadas por el emperador Heráclito. El 14 de septiembre de ese año la cruz fue llevada en procesión a través de la ciudad de Jerusalén, y depositadas en el templo.