Intenciones para cada día de la Novena

Día 1: “Hoy tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de Mí misericordia. De esta forma Me consolarás de la amarga tristeza [en] que Me sume la pérdida de las almas.”

Día 2: “Hoy tráeme a las almas de los sacerdotes y las almas de los religiosos, y sumérgelas en Mí misericordia insondable.”

Día 3: ”Hoy tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de Mí misericordia. Estas almas Me consolaron a lo largo del Vía Crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.”

Día 4: “Hoy tráeme a los paganos y aquellos que todavía no Me conocen. También pensaba en ellas durante Mi amarga Pasión y su futuro celo consoló Mi corazón. Sumérgelas en el mar de Mi misericordia.”

Día 5: “Hoy atráeme a las almas de los herejes y cismáticos y sumérgelas en el mar de Mi misericordia. Durante Mi amarga Pasión, desgarraron Mi cuerpo y Mi corazón, es decir, Mi iglesia. Según regresan a la Iglesia, Mis llagas cicatrizan y de este modo alivian Mi Pasión.”

Día 6: “Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños, y sumérgelas en Mi misericordia. Éstas son las almas más semejantes a Mi corazón. Ellas Me fortalecieron durante Mi amarga agonía.”

Día 7: “Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican Mi misericordia de modo especial y sumérgelas en Mi misericordia. Éstas almas son las que más lamentaron Mi Pasión y penetraron más profundamente en Mi espíritu. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.”

Día 8: ”Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Que los torrentes de Mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por Mi. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a Mi justicia. Está en tu poder llevarles alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de Mi iglesia y ofrécelos en su nombre.”

Día 9: ”Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren Mi corazón. A causa de las almas tibias, Mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos.”