Es uno de los Sacramentos de iniciación cristiana. La palabra “confirmación”, que significa afirmar o confirmar, ya nos dice mucho.
Este Sacramento completa la obra del Bautismo, fortaleciéndolo con el don del Espíritu Santo. Se logra un mayor arraigo a la filiación divina, una unión mas íntima con la iglesia, obteniendo fuerzas para ser testigos de Jesucristo, de palabra y de obra. Por este Sacramento somos capaces de defender la Fe y de transmitirla. La Confirmación es el Sacramento de la madurez cristiana; llevándonos a una vida mas perfecta y activa, y nos hace capaces de ser testigos de Cristo.

El día de Pentecostés los apóstoles y discípulos se encontraban junto a la Virgen María (Hech. ).Estaban temerosos, no entendían lo que había sucedido ni lo que podría pasar. De pronto, se hace presente entre ellos el Espíritu Santo. Sus mentes se aclararon, entendieron lo que había sucedido y su alma, ya sin miedo, se llenó de gozo y comenzaron a predicar.
La Confirmación es nuestro “Pentecostés personal”, es una de las formas en que el Espíritu se hace presente entre el pueblo de Dios.
El Concilio de Trento declaró que la Confirmación era un Sacramento instituido por Cristo. En el Antiguo Testamento encontramos referencias a la acción del espíritu Santo por parte de los profetas. También Nuestro Señor anunció la venida del Espíritu Santo para completar su obra (). Esto indica que es un Sacramento distinto al Bautismo. Luego de recibir el Espíritu Santo los apóstoles, en cumplimiento con la voluntad de Dios, iban imponiendo las manos, comunicando el don del Espíritu, destinado a completar la gracia del Bautismo (Hech 8, 15-17; 19, 5-6)
La materia del Bautismo es el agua, que significa limpieza, purificación; en la Confirmación la materia es el Santo Crisma, que significa fuerza y plenitud. El Santo Crisma es aceite de oliva mezclado con bálsamo que es consagrado por el obispo el día de Jueves Santo.
El signo es la “unción” que va unido al nombre de cristiano que significa ungido. Esta unción se hace en la frente. El momento de la unción se acompaña de las siguientes palabras:”recibe por esta señal de la cruz el don del Espíritu Santo”.
