Luego de su resurrección, Nuestro Señor Jesucristo, permaneció con los apóstoles 40 días. Dice el Evangelio de San Lucas (Lc 24, 50-53) que, pasado este tiempo el Señor reunió a sus discípulos y los llevó a un lugar cercano a Betania; y alzando las manos los bendijo y luego ascendió al cielo, por propio poder, en presencia de ellos.
Los motivos por los cuales Jesús asciende al cielo son: para tomar su lugar en la gloria del reino de los cielos; para enviar el Espíritu Santo; y para ser en el cielo un medio nuestro y prepara un lugar para nosotros.
Esta es una Fiesta de esperanza. El cielo es nuestra meta y nuestra vida terrena es el camino para conseguirla.

