Tiempo de Navidad

El tiempo de Navidad es aquel que va desde el día de Navidad hasta el Bautismo del Señor que se festeja el domingo posterior al día de Epifanía. Es un período de suma alegría que se refleja en las vestiduras blancas que lleva el sacerdote y en la decoración del altar.

A los ocho días de la Navidad se celebra la festividad de Santa María Madre de Dios. Y dentro de la octava de Navidad, se celebra la Sagrada Familia.

El 25 de diciembre no es una fecha histórica del nacimiento de Jesús, sino que ese día fue elegido para suplantar la fiesta pagana del nacimiento del sol invicto que existía en Roma con motivo del solsticio de invierno. Con este cambio se proponía a Cristo como Luz verdadera de las naciones.

En este período rememoramos la infancia y vida oculta de Nuestro Señor hasta su primera manifestación el día del Bautismo en las aguas del Jordán.

Sagrada Familia

En medio de una fuerte crisis en torno a la integridad de la familia, Dios Amor nos brinda nuevamente el modelo pleno de amor familiar al presentarnos a Jesús, María y José.

La Sagrada Familia nos habla de todo aquello que cada familia anhela auténtica y profundamente, puesto que desde la intensa comunión hay una total entrega amorosa por parte de cada miembro de la familia santa elevando cada acto generoso hacia Dios, como el aroma del incienso, para darle gloria.

María Madre de Dios

La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primer Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental, su celebración se comenzó a dar en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto con la dedicación –el 1º de enero– del templo “Santa María Antigua” en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma.

“He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra”

Es desde ese fiat, ese hágase que Santa María respondió firme y amorosamente al Plan de Dios; gracias a su entrega generosa Dios mismo se pudo encarnar para traernos la Reconciliación, que nos libra de las heridas del pecado. Es por ello, que María es modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación. En nuestra Madre Santa María encontramos la guía segura que nos introduce en la vida del Señor Jesús, ayudándonos a conformarnos con Él y poder decir como el Apóstol “vivo yo más no yo, es Cristo quien vive en mí”.

Epifanía del Señor

Epifanía significa «manifestación». Jesús se da a conocer. Con esta fiesta se celebra  la revelación de Jesús al mundo pagano, la verdadera Epifanía. La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de los tres Reyes Magos (Mt 2 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la humanidad.

Bautismo del Señor

El domingo que sigue a la fiesta de la Epifanía es dedicado a celebrar el bautismo de Cristo. Señala la culminación de todo el ciclo natalicio o de la manifestación del Señor. Es también el domingo que da paso al tiempo durante el año, llamado también tiempo ordinario.
Cuando Cristo pidió ser bautizado, seguramente San Juan Bautista no sabía que hacer. El Bautista exclamó: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿tú vienes a mí?” (Mt 3,14). Pero el bautismo que recibió Jesús fue muy «especial»: ciertos hechos nos indican que con Él comienza un nuevo bautismo; el cielo abierto (ya nunca más cerrado por los pecados, como hasta este momento) Es decir, comienza una nueva etapa de relación entre Dios y los hombres: el Cielo viene a nosotros, y nosotros vamos allá: viene con Cristo y el Espíritu Santo. Llega todo, porque Dios mismo viene, y Él será para nosotros y nos dará todo. Estamos frente al comienzo de una nueva humanidad.