Carta Pastoral de Pascua

Querida parroquia:

¡Muy feliz Pascua de Resurrección! Este año no nos fue posible vivir la Semana Santa como siempre. Seguramente extrañamos las celebraciones comunitarias, donde vibramos unidos en un mismo espíritu de fe. Sin embargo, el misterio de la Pascua nos alcanza en cualquier circunstancia de nuestra vida, también en esta. Es necesario pedir con insistencia a Dios, que abra nuestro corazón a la gracia sobreabundante, que en estos días nos regala. Poder gozar de su luz, alimentar la esperanza, dejarnos colmar por la alegría y el gozo que comunica Jesús resucitado.

La Palabra de Dios del primer domingo de Pascua nos regala textos preciosos que nos hará bien conservar y meditar en nuestro corazón durante todo este tiempo. Dice Pedro, en el libro de los Hechos de los Apóstoles que Jesús «pasó por este mundo haciendo el bien». Hagamos memoria. ¡Cuántas veces hemos
experimentado esto! Jesús pasó por mi vida haciendo el bien. Hoy, Jesús, el Resucitado, pasa por mi vida haciendo el bien. Nosotros podemos decir como Pedro: «comimos y bebimos con él» Él se sienta a la mesa con nosotros. Hoy, en esta situación, podemos hacerle un lugar en nuestra mesa, en nuestra casa, en nuestra vida. Podemos cantar también nosotros como el salmo: «éste es el día que hizo el Señor; alegrémonos y regocijémonos en él». Podemos dar «gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!» Todo esto ocurre hoy, ¡Jesús está vivo!

La secuencia de Pascua lo dice bellamente. «El Cordero ha redimido a las ovejas. La muerte y la vida se enfrentaron en un duelo admirable. El Rey de la vida estuvo muerto y ahora vive». No hay nada que temer. Jesús venció y está con nosotros. Tal vez, hoy más que nunca, podamos sentirnos protagonistas de la
Pascua. Dice el Evangelio que «cuando todavía estaba oscuro María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada». En todo el mundo, frente a esta situación tan delicada, parece que «todavía está oscuro». Como María Magdalena, tenemos el privilegio de haber encontrado al Resucitado, esperanza de la humanidad. También, el indispensable encargo de compartir esa alegría que transforma la vida, con los demás. Que estos días de Pascua que recién comienzan nos renueven profundamente. Que podamos gozar de la dulce y consoladora presencia de Jesús en nuestra vida.

Antes de concluir quiero contarles que, si bien no nos está permitido, por el momento, retomar las celebraciones comunitarias, la iglesia vuelve a estar abierta en los horarios habituales (8 a 12 y 14 a 19hs.). Para que puedan acercarse a hacer un momento personal de oración quienes lo necesiten. Allí pueden
también escribir sus intenciones, por las que cada día ofreceré la santa Misa.

También les cuento, con mucho agradecimiento, que hemos estamos recibiendo numerosas donaciones de alimentos no perecederos para quienes más necesitan. Les recuerdo que, además de la parroquia, los estamos recibiendo en 4 supermercados chinos que tienen un canasto en su local, para que los clientes puedan comprar y donar allí un alimento. Son los supermercados que se encuentran en: Del Barco Centenera 1242 (Lin), Av. Asamblea 874, Del Barco Centenera entre Estrada y Tejedor y José María Moreno entre Asamblea y Salas.

Que Jesús resucitado los colme de gozo y paz y que la Virgen Santísima nos contagie la alegría de la Pascua.

¡Un fuerte abrazo y bendiciones!
Pbro. Roberto Sosa González
Párroco

12 de abril de 2020