Apariciones Marianas del Siglo XX

El siglo XX es pródigo en la documentación de apariciones de la Santísima Virgen, desde la más conocida, Fátima, hasta otras menos divulgadas pero igualmente poderosas. Por qué se ha estado apareciendo tan recientemente? Fray René Laurentin, mariólogo mundialmente reputado, afirma que cree que la multitud de apariciones es una llamada urgente a un mundo abocado a la autodestrucción. Aunque en cada aparición se informen de milagros, curaciones y recuperaciones acompañando a las apariciones, no son el propósito esencial. Cuando aparece la Santísima Virgen, su propósito principal es el de guiar a sus hijos hacia Jesucristo

Carrizal, Venezuela (1993- 1994)

MARÍA MADRE DE LAS ALMAS CONSAGRADAS

En el Convento de la Hermanas Siervas de Jesús, en Carrizal la Virgen se apareció a varias personas, con varios signos prodigiosos. En especial la constatación de escarchas en las manos de una de las hermanas religiosas. Su aparición de 18 mensajes, fue especialmente para las almas dedicadas a Dios, sacerdotes y religiosas. E invita a los laicos a orar por ellos.

El día 6 de febrero de 1993 después de la adoración al Santísimo, salieron las hermanas de la capilla a ensayar algunos cantos a la Virgen. Alrededor de las 7:20 p.m., les llamó la atención como unos relámpagos de color azul en el jardín. Al instante, vieron claramente a la Santísima Virgen María sobre una mata de cambur, a unos cuantos metros de distancia, de donde se encontraban. Se movía, abría las manos y levantaba los ojos al cielo, la vieron bajo diferentes advocaciones. Su figura, de tamaño natural y muy resplandeciente, iluminaba todo el bosque con luz blanca y azul muy tenue. Una hermana que dudaba, al querer acercarse para asegurarse de lo que veía, sintió una voz que le dijo: «No lo hagas». Luego, la Virgen pidió a esta misma hermana que se arrodillaran para bendecirlas. Vieron que la Virgen se puso de rodillas, levantó sus manos y bendijo a los presentes. Siguieron rezando y de repente vieron desprenderse una estrella del manto de la Virgen, que cayó en tierra. La Virgen estuvo allí hasta las 5:45 a.m., del día 7 de febrero. A las 11:00 a.m. de ese día, se acercaron al sitio y pudieron ver que todo estaba cubierto de escarcha plateada.

Al día siguiente en la limpieza de la casa se encontró escarcha de todos colores en el piso, cuartos, paredes, etc. y las rejas con un polvo plateado como el que se vio en el bosque. El día 19 de febrero apareció de nuevo, observaron cómo las estrellas pasaban delante de Ella desprendiéndose y dejando su estela al desaparecer, otras titilaban lentamente como si el firmamento se volcara sobre Ella. Terminó su mensaje diciendo: «Esta es mi Advocación, VIRGEN MARIA, MADRE DE LAS ALMAS CONSAGRADAS. OS TENGO EN MI CORAZON». Esta vez estuvo hasta las 4:30 a.m. del día 20/02/93. El fenómeno de las escarchas se fue extendiendo a las casas y comunidades religiosas como señal de su presencia que había prometido en mensaje privado dado el día 9 de febrero de 1993.

Desde esta fecha Ella misma se encargó de dar a conocer su aparición a otras comunidades y congregaciones cuyo testimonio se encuentra escrito.

sus mensajes han sido para las almas consagradas (sacerdotes y religiosas).

El día 23 de diciembre en el mensaje núm. 10, expresó: «Hijitos… hijitas, en todos los lugares de mis apariciones llegáis buscándome con los ojos del cuerpo, no con los del alma y del corazón y esto hace que se disipe vuestro corazón y no permita el recogimiento interior. Si no me veis con los ojos del alma y del corazón cómo me veréis realmente con tan poca fe. Si disipáis vuestros espíritus impedís sentirme a vuestro lado y en vuestro corazón »

En el mensaje núm. 11, explicó su Advocación: «Hijitos… hijitas, con qué amor y alegría os doy a conocer mi advocación, para que la deis a conocer, llenos de mi amor, al mundo entero» «Hijitos míos: mi corona de espigas, representa la Eucaristía, que es alimento y centro de vuestras vidas. Mi vestido blanco con estrellas, la luz que a través de Mí, brilla para vosotros.

Mi rosario, cadena que os ata a mí, camino que os lleva al cielo. El corazón representa a todas mis almas consagradas. La cruz que sale de él es la entrega incondicional de vuestras vidas. Los rayos son las gracias que, a través de Mí, mi hijo Jesús derrama sobre vosotros. Mi hijo Jesús, con los brazos extendidos y mirada fija en vuestra entrega, os recibe a todos unidos en un sólo corazón. OS CUBRO CON MI MANTO»

El 18/06/93, Dijo: «Os pido, rezad y llevad el Santo Rosario, es la mejor arma contra Satanás».