Marzo 2019

Publicada en la Revista Compartir Nº 260 de Marzo 2019

Querida comunidad de Sta Isabel:

El primer ejemplar de Compartir 2019 nos encuentra recorriendo el camino de la Cuaresma. Este tiempo especial de gracia nos es regalado por la Iglesia para que nuestra mirada interior se disponga a encontrarse con el misterio central de nuestra fe, la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Distintas imágenes y realidades nos ayudan en este tiempo de preparación: el desierto, símbolo de despojo de lo superfluo y de vuelta a lo esencial; el ayuno, ejercicio de vaciamiento voluntario a la espera de lo que nos será dado como alimento espiritual; la limosna, práctica que rejuvenece nuestro espíritu en su capacidad de donarse; y la oración, espacio afectivo que se abre en nuestro interior para el encuentro amoroso con Dios. Cada una de estas imágenes y realidades están al alcance de cualquiera de nosotros, son comprensibles y practicables. Aventurémonos a vivirlas para sacar mucho provecho de este tiempo especial de salvación.

Este camino cuaresmal volvemos a transitarlo en el marco del Sínodo Arquidiocesano. Convocado e inaugurado por nuestro Arzobispo, el Cardenal Mario Poli, en Pentecostés del año 2017, el Sínodo se encuentra en su etapa más intensa de escucha, diálogo y discernimiento. Durante este año nuestra parroquia, como cada comunidad creyente de nuestra arquidiócesis de Buenos Aires, será protagonista del Sínodo. Tenemos mucho para aportar con nuestra mirada, nuestros gestos y nuestras palabras. Oportunamente seremos convocados a distintas instancias de participación. Por ese motivo, al comenzar el ciclo 2019 de la Revista Compartir, quiero invitarlos a renovar nuestro amor por la iglesia concreta de la que somos parte, nuestra Arquidiócesis de Buenos Aires, y volver a introducirnos en el clima espiritual del Sínodo. En la etimología de esta palabra griega se nos descubre la invitación y el desafío de ser protagonistas de este Sínodo. Sinodo (syn-hodos) quiere decir JUNTOS (syn) en el CAMINO (hodos), HACER JUNTOS EL CAMINO. Ése es el desafío. Es más cómodo, más fácil, ir por nuestra cuenta y a nuestro ritmo, pero en definitiva vamos solos, aislados. Es más difícil, más molesto también muchas veces, ir emparejando nuestros ritmos y estar dispuestos a caminar un largo tramo al ritmo del otro (más lento, más rápido, más inconstante). Pero es también infinitamente más enriquecedor. Hacer comunidad, tender puentes, achicar distancias. Caminar juntos el camino de la vida. Como lo hizo Jesús al pasar por nuestro mundo, caminando a nuestro ritmo.

Con estos deseos y desafíos arrancamos este 2019. En la revista podrán encontrar una bellísima catequesis del Papa Francisco sobre la oración, que nos ayudará mucho a recorrer el camino de la Cuaresma y el Sínodo. Además presentamos el balance con todos los ingresos y egresos del año 2018. Gracias por su generosísima ayuda.

Que la Virgen santa los cuide y Jesús, Nuestro Señor, los bendiga

Pbro. Roberto Sosa González – Cura Párroco